Eduardo Arellano Félix

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Eduardo Arellano Félix

Mensaje  Vertigo el Miér Mayo 29, 2013 2:26 pm

La aceptación de culpabilidad del médico cirujano Eduardo Arellano Félix, cabeza visible del Cártel de Tijuana, lo llevaría a una condena de 15 años, con lo que podría suponerse el fin de la organización de los hermanos Arellano Félix, pero no; aún sigue al frente Enedina, licenciada en economía, quien es la verdadera jefa de la organización.

Enedina, experta contable, puso al frente a su hijo Luis Fernando Sánchez Arellano, alias “El Alineador”, para controlar y meter en cintura a aquellos integrantes del cártel que ante la captura y muerte de los principales hermanos, quieren apoderarse del mando.


Además de que hay otro prófugo, el doctor en cirugía, Carlos Alberto Arellano Félix, encargado también del “lavado” de dinero y su asesor de siempre, Manuel Aguirre Galindo, “El Caballo”, personaje mítico que a través de décadas ha eludido la acción de la ley.

El último de los Arellano, apodado “El Doctor”, “El Gualín”, “El Profe” o “El Abuelito”, fue detenido en Tijuana, Baja California, el 25 de octubre del 2008, tras un tiroteo en una zona residencial de la delegación Mesa de Otay y extraditado el 31 de agosto de 2012.

Luego de un acuerdo ante una corte federal de San Diego, California, donde se le procesa por narcotráfico, asociación delictuosa y lavado de dinero. Eduardo, de 65 años, aceptó ser culpable para reducir su sentencia y de una posible cadena perpetua su pena se reduciría a sólo 15 años.

Habría que recordar que el hermano menor, Francisco Javier, alias "El Tigrillo", fue condenado a cadena perpetua; Francisco Rafael, “La Pancha”, fue extraditado en 2006 y liberado en el 2008 de una prisión en la ciudad de El Paso, Texas, luego de haberse confesado culpable en el 2007, por lo que a México donde ya había compurgado una condena de 10 años y se halla en libertad.

Cada vez que se lograba la captura o la condena de alguno de los miembros del clan Arellano Félix, se suponía que el imperio de Los Escorpiones se había derrumbado, pero lo cierto es que aún no está aniquilado.

¿Pero cómo llegaron a convertirse en la organización criminal más violenta e importante en el trasiego de estupefacientes en la frontera norte? ¿Dónde comenzaron su carrera delictiva? ¿Por qué fue el Cártel tolerado o consentido durante varios sexenios? ¿Cuál fue la causa de su debacle? ¿Por qué se les conoce como Los Escorpiones? ¿Realmente
está acabado o sigue vigente, ya no con narcotraficantes zafios, burdos, ostentosos y ´predecibles, sino a través de narcouniversitarios?


IMPERIO DE LOS ESCORPIONES
A mediados de la década de los setentas, antes de que en Tijuana, Baja California se conociera o mencionara siquiera el nombre de los Arellano Félix, un clan dominaba todo ese territorio. Se trataba de los hermanos Pedro, Pablo y Carmelo Avilés Pérez.

Dentro de ese grupo figuraban jovenzuelos que apenas se iniciaban en el tráfico de drogas. Entre medio centenar de incipientes narcos se encontraban Miguel Angel Félix Gallardo, alias “El Vampiro”, Jesús Abraham Labra Avilés, (a) “El Chuy”, sobrino político de los primeros y Manuel Aguirre Galindo, apodado “El Caballo”.

Por esas mismas fechas, el matrimonio de clase media baja, formado por Benjamín Francisco Arellano Sánchez y Alicia Isabel Félix Zazueta, oriundos de Sinaloa y nacidos en 1924 y 1927, ya habían procreado 10 hijos. El primero, era mecánico automotriz, mientras que su esposa se dedicaba al hogar. La situación económica no era nada halagüeña.

El barrio El Coloso, de Culiacán, equivalente a Tepito en el Distrito Federal, era testigo de los trabajos no sólo de Benjamín y Alicia, sino de todos los hermanos que mediante equipos de sonidos, organizaban tardeadas y fiestas callejeras en la localidad.

El sonido “Escorpión” era famoso en el barrio por los “toquines” que ofrecían. Francisco Rafael, el segundo de los hermanos, era el guía y maestro de Norma Isabel, Benjamín, Carlos Alberto, Eduardo, Alicia María, Enedina, Ramón, Luis Fernando y Francisco Javier, además de otros dos medios hermanos, Jesús y Manuel, a quienes aceptó como sus
hijos Alicia Isabel.

Otras de sus actividades, era el contrabando de pacas de ropa usada en la frontera con los Estados Unidos, mismas que revendían en el citado barrio y en otros mercados ambulantes de las colonias de municipio sinaloense. Se trataba de una familia común y corriente, donde los “sonideros” y “ayateros” trabajaban al parejo de sus padres para
ayudarlos y salir adelante.

Hasta ese entonces no había ningún indicio de que los hermanos Arellano Félix se vincularan al narcotráfico y menos aún que se convirtieran en los temibles “Aretes”, sobrenombre con el que también eran conocidos los amos del Cártel de Tijuana.

El nombre que impuso Francisco Rafael al equipo de sonido y que más tarde sería tomado como símbolo y emblema de la organización de los Arellano Félix, obedecía a que “La Pancha”, como era conocido Francisco, Eduardo y Francisco Javier, habían nacido bajo el signo escorpión.

CAIDA DE LOS AVILES Y UNCION DE FELIX GALLARDO


Entre 1976 y 1978, los hermanos Avilés Pérez fueron borrados del territorio bajacaliforniano. Pablo y Carmelo fueron detenidos por las autoridades y enviados al penal de las Islas Marías a purgar sentencias de más de 15 años, en tanto que Pedro, apodado “El Gallo” fue asesinado en un ajuste de cuentas en agosto de 1978, en un retén de la PJF instalado en Navolato, Sinaloa.

Su victimario fue el agente federal Luis Huaracha López, bajo las órdenes del comandante federal Margarito Méndez Rico. Sus hermanos, al recobrar su libertad, se retiraron del negocio.

Como en todas las historias del narcotráfico, se habló de traiciones y entreguismos y corrió fuerte el rumor de que uno de sus discípulos preferidos: Miguel Angel Félix Gallardo fue quien delató a Pablo y Carmelo y después mandó asesinar a Pedro. Lo cierto es que precisamente “El Vampiro” fue quien asumió el puesto y se convirtió en el jefe del Cártel del Pacífico.

Para ello se rodeó de gente que, a la postre, resultaría igual o más peligrosa que él mismo: Amado Carrillo Fuentes, Héctor Luis “El Güero” Palma Salazar, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, Ismael “El Mayo” Zambada García, Ernesto “Don Neto” Fonseca Carrillo, Rafael Caro Quintero, Manuel y Gabino Salcido Unzueta, alias “El Cochiloco” y “El Picochulo”, Juan José Esparragoza Moreno, (a) “El Azul” y otros narcos que, al paso del tiempo, ocuparían importantes espacios dentro de las organizaciones del narcotráfico.

En ese espacio, la familia Machi Ramírez aprovechó la ausencia de control y poder de los hermanos Avilés Pérez, se contactó con el nuevo capo y se adueñó del territorio, convirtiéndose dicho clan en el nuevo amo del narcotráfico en Tijuana. Como su segundo, actuaba el narco Oscar Cázares Rocha, al que apodaban “El Guapo”.

Por espacio de más de 10 años, Miguel Angel Félix Gallardo, quien no guarda parentesco alguno con los Arellano Félix y por lo tanto es falso que sea su tío, reinó en esos lares, hasta que en 1989 se apagó su buena estrella y cayó en poder de la justicia.

Antes, Jesús Labra ya había conocido a Agustina Félix Zazueta, hermana de la madre de los Arellano, y se casó con ella, de tal suerte que él si pasó a ser tío político de los hermanos.

Vertigo
megaposteador
megaposteador

Mensajes: 1189
Fecha de inscripción: 18/01/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.